Paella marinera

La paella, plato tradicional español conocido mundialmente, tiene su origen en la Comunidad Valenciana. Aunque pueda parecer que es un plato muy antiguo, las referencias nos remontan al siglo XVIII y XIX.

El nombre de paella es difícil de asociar, en la parte más romántica, hace alusión a una bonita anécdota amorosa, en la que los pretendientes de una bella muchacha valenciana, debían conquistar a su padre por el paladar. Estos debían elaborar diferentes platos,  que en realidad eran “pa’ella” (la pretendiente), siendo el arroz el principal ingrediente. La parte más técnica, indica que la paella, es la sartén con la que se preparan los arroces secos o medio caldosos, por lo que en vez de llamarla “paella”, deberíamos llamar a este plato: arroz a la sartén.

Si el nombre ya tiene dificultad a la hora de comprender su origen, a veces es difícil identificar a las auténticas paellas, ¿sabes cuántas variedades de paella hay?

La verdad que se podría escribir un libro completo con la variedad de paellas que podremos encontrar a lo largo y ancho de la geografía española y algún que otro, con las recetas internacionales de la misma.

Los nombres son variados: paella ciega, paella del señor, caldero, arroz a banda, etc. Todos son apelativos que intentan llamar la atención del consumidor. Y es que mucho han luchado los valencianos por su amada paella, hasta conseguir una denominación de origen. De hecho es de agradecer, porque han logrado que se estandarice hasta la receta. Así pues, las variedades “mundialmente aceptadas” se podrían resumir en los cuatro tipos siguientes:

  1. Paella valenciana o Paella tradicional: sus ingredientes según la Denominación de Origen Arroz de Valencia son el aceite, pollo, conejo, “ferraura”, “garrofó”, tomate, agua, sal, azafrán y arroz.
  2. Paella de pescado, marisco, marinera o del mar: para preparar esta receta, debemos recurrir a los ingredientes anteriores, pero evitando el pollo o el conejo, utilizando en este caso al uso de trozos de pescados (por ejemplo merluza o bacalao) o mariscos, tales como mejillones, gambas, cigalas, sepia, calamares y almejas.
  3. Paella mixta: es la combinación de la paella valenciana más la paella “marinera”. La receta no requiere del uso de todos los ingredientes, se deja a decisión del consumidor. El sabor es más complejo y es una de las que más gustan por la mezcla de sabores.
  4. Paella vegetariana: tomando como base la paella valenciana, no se utilizan el pollo o conejo y se optaría por agregar otros ingredientes aptos para vegetarianos, por ejemplo champiñones, pimiento, alcachofas y espárragos.

Aunque no estrictamente se ha re seguir estos ejemplos al pie, es común el uso de pimentón, caracoles e incluso carne de pato. Lo que se intenta, dado el origen humilde del plato, es aprovechar los recursos de la zona, pues ese era el verdadero fin de la mayoría de los platos preparados españoles.

LUGAR PARA COMER UNA BUENA PAELLA MARINERA:

El restaurante en donde he probado la paella marinera más rica es en Castell d’en Sacha, en la calle Camelias 47. Barcelona.

Los Camareros son muy simpáticos y el servicio es excelente.

Bosc de les Fades

Escapa de la rutina y cambia de aires
Este local, situado en el corazón de la ciudad, en un callejón cercano a las Ramblas a dos minutos de la costa, en el barrio Gótico, es famoso por su curiosa estética.

Bosc de les Fades
Si estás haciendo turismo por el centro o paseando por la ciudad, vale la pena desviarse un poco y visitarlo. A pesar de estar un poco escondido, lo localizarás sin problema ya que se encuentra al lado del Museo de la Cera y hay varios carteles informativos te guiarán hasta él. Además, podrás acceder por la entrada del Pasaje del Tiempo, un local muy llamativo con una vitrina repleta de  figuras de Origami con formas animales, o por una más discreta situada al fondo de la calle.

La cascada, el hada y el bosque
Este bar es literalmente como un cuento de hadas. Dividido en diferentes salas, ambientadas en temáticas variadas, está lleno de rincones donde tomar una copa tranquilamente, en pareja o en grupo. Conocido por su excéntrica decoración, el bar está repleto de árboles y vegetación selvática y también cuenta con un techo plagado de estrellas, un pasaje con un puente que pasa sobre una fuente y un hada bañándose en ella. Enanos, cascadas, un dormitorio con una mujer levitando en una esquina… y muchos detalles más que te trasladarán a un mundo de fantasía. No olvidemos la banda sonora, que imita los ruidos del bosque con sonidos de grillos y otros animales nocturnos.

Los rincones del bosque, en El Bosc de les Fades en Barcelona
El ambiente y el tipo de público varían según el día y la hora, lo que lo convierte en un bar estupendo para ir con amigos, en pareja o en familia. La tenue iluminación lo hace perfecto para un tête à tête íntimo pero la decoración y su localización también lo hacen idóneo para sentarse a tomar algo y pasar un buen rato en grupo.

El precio no es precisamente económico pero, sólo por la localización y la decoración del lugar, vale la pena pasarse. El local sirve tapas, bocadillos, cafés, refrescos y, si te interesa más el ambiente nocturno, podrás elegir entre una variada selección de cócteles.

El bosque, El Bosc de les Fades en Barcelona
Al entrar al bar es como si te sumergieras en otro mundo y ya verás como no podrás resistir la tentación de hacerte alguna que otra divertida selfie.

Datos de Interés
Dónde: Pasaje de la Banca, 5
Cuándo: De lunes a viernes de 10:00h a 01:00h; Sábados, domingos y festivos de 11:00h a 01:00h
Precios:

Cafés entre 1,50€  y 3€ (¡Ojo! El precio se duplica después de las 17h)
Cócteles entre 6€ y 8€
Cervezas desde 3,30 €
Sándwiches fríos y calientes desde 3-4 €
También sirven vino, cava, tapas, tés, infusiones y refrescos
Como llegar:

Metro: Línea verde (L3), Parada Drassanes
Bus: 120, 14, 59, 91, 64, D20, H14

Tapas

Este fin de semana mi familia ha venido a visitarme a Barcelona y, en mi afán por descubrir y enseñar sitios buenos y nuevos de las ciudades, me di cuenta lo difícil que es encontrar lugares -bien- de tapeo en Barcelona. Algo muy típico para España pero que no está tan arraigado en Cataluña. Aún así, haberlos haylos y muy buenos, así que, estos son los mejores bares de tapas de Barcelona, según Bon voyage-Blog de viajes:

1.       Tapas 24: uno de mis preferidos. Un viernes no es un viernes si no como aquí. Eso es así. Es céntrico, queda justo al lado de Paseo de Gracia, y aunque es pequeñito y un poco bullicioso, la calidad de sus tapas es excepcional. Destacan por encima de todo su plato de huevos revueltos con butifarra y su famoso bikini. No te dejes engañar por su volumen de turistas, hay muchos, pero la calidad de su materia prima es altísima y sus tapas muy creativas.

2.       La pepita : además de ser un famoso bar de tapas, también es punto de encuentro de la gente guapa de Barcelona. Por aquí encontrarás incondicionales como Kike Sarasola, que siempre deja ver por este coqueto bar cuando viene a Barcelona. Sus tapas y raciones son deliciosas, auténtica cocina en miniatura. ¿Qué pedir? las croquetas y el cazón a la andaluza son lo más.

3.       Quimet & Quimet :Me lo recomendó el otro día mi gurú gastronómico, Mikel López Iturriaga, buscando un sitio de tapeo donde llevar a mis padres, y la verdad es que acertó 100%. Es un lugar histórico, sin pretensiones, que precisamente goza de la fama que tiene por su auténtica modestia. La ya cuarta generación de Quimet presenta hoy, en mitad del Poble Sec, un bar de tapas excelente en Barcelona. Ideal para ‘vermutear’, atentos a su bacalao, exquisito.

4.       La cova fumada: reconozco que acabé aquí cuando leí una entrevista en GQ, porque a uno de sus entrevistados le preguntaban: “¿en qué lugar te gusta perderte”? y el entrevistado de turno respondió “en la cova fumada, en la Barceloneta”. Y pensé: ¿y por qué no conozco yo este sitio? Así que ni corto y perezoso convencí a un par de amigos (que me miraron bien raro) para que me acompañaran y así descubrí uno de los sitios más cutres, con más encanto y con las tapas más ricas de toda Barcelona. Así es. Esta antigua bodega se ha convertido, por méritos propios, en uno de los templos del tapeo de la ciudad. ¿Lo mejor? Su pescado fresquísimo y sus famosas bombas.

5.       El Quim de la Boquería Un clásico entre los clásicos. Desde que vi a Ferran Adrià tapear en él, pensé, “este sitio tiene que ser bueno”. En efecto, ni Adrià ni yo estábamos equivocados. Este bar, situado en mitad del famoso Mercado de la Boquería, puede presumir de tener algunas de las mejores tapas de Barcelona, no obstante, la materia prima de sus platos más famosos procede de los puestos de alimentos que le rodean. Ojo, no aceptan reservas.

 

*Fotos: La Pepita. La hamburguesa es de El Quim de La Boquería.